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El Primer Sitio Online de la Costa Chica

Gran cerrojazo de feria en Igualapa

 

*Presidió los eventos de la Feria del Tercer Viernes de Cuaresma el alcalde Orlando Hesiquio Cruz

*El diputado Efrén López llegó cargado de balones, que se lanzaron desde el ruedo a la tribuna  

FRANCELIA JÁUREGUI
IGUALAPA, GRO.

Con un espectacular mano a mano entre jinetes de Huitzuco y Plan de los Amates y toros del rancho Santa Inés de Manuel Abarca, de Coyuca de Benítez, además de un baile popular y el tradicional palenque de gallos, concluyeron las fiestas de Igualapa, en el marco del festejo del Tercer Viernes de Cuaresma que se conjuga con la veneración al Señor del Perdón.

Durante dos días, el pueblo se concentró en el lienzo charro que se montó a la entrada de la ciudad, para disfrutar de este espectáculo que conjuga el gusto por una de las suertes de la fiesta charra, la del jineteo de toros bravos e imponentes, por el puro gusto de llevarse el aplauso del respetable.

Por supuesto, el público igualapense no se limitó en las muestras de entusiasmo y solidaridad con los diestros jinetes, quienes formaban con los cebúes un espectáculo digno de las artes plásticas.

El jaripeo del sábado 6 de marzo incluyó un espectáculo musical con el imitador de las estrellas, Moy, quien dio vida a Paquita la del Barrio, y conjugó la letra de las canciones de la diva del desencanto, con el albur y el humor rojo. “Decía mi madre que hay hombre que son como los cigarros mentolados: no saben a nada pero quitan las ganas”, o bien cuando el imitador dijo que le encanta la Costa Chica, pero que de vez en cuando le gusta la grande, provocando la hilaridad del respetable. Y cómo olvidar aquel dicho de que “los hombres son como los perros doberman: porque de día, cómo ladran; de tarde, cómo tragan, y de noche te desconocen”.

Momento especial se vivió cuando los tres jinetes dejaron a la suerte su participación en el “mano a mano de la muerte”, y que consistió en que cada uno de ellos montaría a tres toros en el mismo turno, para pelearse el triunfo de la noche.

Antes de que saliera el primer toro de la noche, los jinetes se hincaron para rezar la oración de su oficio, en la que le piden a Dios su protección: “Señor, abre y expande el manto sagrado de tu luz y dame seguridad y líbrame de todo miedo. Señor, acompáñame en mi monta y llévame de la mano a ganar el pan de cada día. Señor, cuando comience a flaquear, dame tu fuerza y bendición. Y si en esta noche mi corazón se detuviera…Señor, llévame contigo”.

La participación del primer jinete, conocido como El Tigre de Huitzuco, fue impecable. Esbelto, literalmente se embarró sobre el lomo de los tres torazos que le tocaron en suerte, venciendo al movimiento y a la ley de la gravedad.  El Tigre salió invicto, dando paso a otro de sus compañeros Plan de los Amates.

En el estrado, la Banda San Sebastián de Cozoyoapan le daba color a la noche. En la tribuna, los vendedores refrescaban a la sedienta multitud con cerveza, agua y refrescos, y los canasteros surtían plátanos fritos, papitas y duritos fritos de harina. No faltaron los vendedores de globos y, afuera, los taqueros que daban gusto al paladar más exigente.

Uno de los espectáculos más bellos y reconfortantes fue el de los caballos bailadores de Luis Justo Junior, quien exhibió las destrezas de tres de sus nobles pencos españoles, bailando sones sinaloenses.

Los invitados

El alcalde Orlando Hesiquio Cruz presidió estos festejos y el primer día tuvo como invitados especiales a los alcaldes de Cuautepec, Hermelindo Gutiérrez Torreblanca, y de Azoyú, Omar Justo Vargas.

Enfrente del palco oficial, se congregó el ex alcalde Apolonio Álvarez Montes, con otros ex alcaldes, como Santacruz Nava Lezama, de San Luis Acatlán; René González Justo, de Marquelia; y Eduardo Montaño Salinas, de Ometepec, entre otros. Apolonio incluso presidió una caminata con sus invitados hacia el lienzo charro, en lo que fue interpretado por los ciudadanos como una equivocada demostración de fuerza política, “porque esta es la fiesta del pueblo y de los creyentes”, no de los partidos.

El sábado, entre los invitados de honor destacaron el diputado local Efrén López Cortés, quien llegó cargado de balones, los cuales fueron lanzados desde el ruego para la tribunal provocando un momento festivo parecido al de las guananchas calentanas, donde la multitud es regalada con objetos diversos por puro gusto.

Estuvieron también los alcaldes de Copala, Carlos Guerrero; de Tlacoachistlahuaca, Osvaldo Salmerón Guerrero; de Florencio Villarreal, Fulgencio Garibo Onofre; de San Marcos, Arturo Heredia Agatón y de Eduardo Neri (Zumpango), Modesto Pérez Leyva.

Así también fue invitado el ex alcalde y ex diputado de Cuajinicuilapa, y actual secretario técnico del Comité Directivo Estatal del PRI, Constantino García Cisneros.

Hacia las 9:00 de la noche, llegó el alcalde de Tecoanapa, Juvenal Poblete Velázquez, luego de que durante ese fin de semana se había corrido el rumor de que había sido emboscado camino a Tierra Colorada. Poblete fue recibido con aplausos y evidentes muestras de afecto de sus compañeros alcaldes.

La noche transcurrió pacífica. Había seguridad suficiente, gracias a la colaboración de la Policía Estatal y la Policía Preventiva Municipal, así como Protección Civil del estado.

Igualapa cerraba así un capítulo más de su histórico Tercer Viernes de Cuaresma, en el que se conjugan dos fiestas: la del templo y los peregrinos, y la del comercio en las calles y los espectáculos en las plazas, pero donde ambas contribuyen a afianzar el sentido de identidad para los igualapenses.

 

 

 
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