SOS COSTA GRANDE

(Misael Tamayo Hernández, in memóriam)

 

A estas alturas, los dos únicos candidatos independientes con posibilidades de competir en la elección de 2018, son Jaime Rodríguez “El Bronco”, gobernador de Nuevo León, y la ex panista Margarita Zavala. El primero ya alcanzó antier las más de 800 mil firmas de ciudadanos que exige el Instituto Nacional Electoral, y sólo le falta asegurarse de buscar votos en las entidades donde su equipo aún no ha penetrado, por lo cual se espera que deje el gobierno de esa entidad en fechas próximas, tal vez en el mes de enero, para moverse por su cuenta. Además, busca incrementar el número de firmas hasta completar un millón de ellas, para tener un colchón de sobre sus adversarios.
Margarita Zavala, por su parte, está a la mitad del camino. Le faltan unas 400 mil firmas para alcanzar la meta oficial, y dada la ampliación del plazo para recabarlas, lo más seguro es que lo logre, aunque con tiempos muy justos.
El que de plano está en bancarrota en materia electoral, es el guerrerense Armando Ríos Piter. No la logrado avanzar y desde el inicio arrancó en último lugar y no ha podido remontar una posición siquiera intermedia.
Armando está muy lejos de alcanzar el número de firmas equivalentes a 20 por ciento del listado nominal de electores, diseminados en 17 estados.
Y es que los candidatos no pueden sacar las firmas de un solo estado. No pueden concentrarse ahí donde son populares y los conocen, sino que en una especie de ensayo de lo que son las elecciones de Estados Unidos, el INE le puso a cada entidad un determinado número de votos que los aspirantes ciudadanos deben conquistar.
Por ejemplo, Nuevo León vale 37 mil 804 apoyos. Tabasco 16 mil 580. Campeche 6 mil 246 necesarias.
Estos valores se tomaron con base en los listados nominales de cada entidad. Es decir, el 2 por ciento de cada uno de ellos, y así sucesivamente.
Campeche, Baja California y Coahuila, son los que tienen los listados nominales más pequeños y, por lo tanto, son los más fáciles de cubrir.
Estado de México, es el que tiene el padrón más elevado, y ahí los independientes deben reunir 114 mil 593 firmas. Oaxaca, tiene un valor de 27 mil 899. Colima 24 mil 544; Guerrero, 5 mil 176 rúbricas.
En Jalisco deben reunir 57 mil 722 firmas, y en Chiapas 34 mil 168.
Los aspirantes, además de juntar los 866 mil 593 respaldos para poder competir en la elección federal, también deberán cumplir con las cuotas estatales; de lo contrario, no obtendrían el registro.
Según los nuevos plazos aprobados por el INE, los aspirantes a candidatos presidenciales podrán captar apoyos hasta el 19 de febrero, para senadurías el 21 de enero y para diputados federales el 17 de diciembre.
Como expusimos, a la fecha, únicamente dos han avanzado en el cumplimiento del requisito, mientras que el resto de los aspirantes han quedado aún más rezagados en la recolección de apoyos ciudadanos en las 32 entidades del país.
No era, pues, demasiado fácil ser candidato independiente. Los requisitos que se estipularon para personas que carecen de una estructura política, como la tienen los partidos, y que además están limitados en su financiamiento, son difíciles de cubrir.
Nos preguntamos si El Jaguar visualizó este escenario, o si lo vio fácil. O bien si es parte de algún plan de distracción en el que esté inmerso, como lo están los partidos del “Por México al Frente”. Parece que sí. Porque si no había una certeza en cuanto a alcanzar la candidatura siquiera, ¿entonces para qué moverse?
Podrán decir que es un buen comienzo. Es el inicio de picar la piedra de la partidocracia para quebrarla, pero de acuerdo con lo que estamos viviendo, eso no será pronto. Las ideologías se diluyeron feamente y ahora lo que tenemos son bloques de partidos en busca del poder, reduciendo las opciones políticas de los electores.
Desafortunadamente, los independientes no muestran nada nuevo. Son entes políticos, emanados de algún grupo de poder, buscando el poder por una vía todavía inexplorada.

Dicen que El Jaguar anda preocupado. Alguien debió decirle que no se debe dejar camino por vereda.