Palabras de Vida

Pastor Alejandro Aguirre

 

“Bienaventurado el que espera”

 

"Bienaventurado el que esperare." (Daniel 12:12.) Esperar, puede parecer una cosa fácil, pero es una de las posturas que el soldado Cristiano sólo puede aprender durante muchos años de instrucción. El caminar y las marchas ligeras son más fáciles para los guerreros de Dios, que el permanecer parados.
Hay ciertas horas de perplejidad, en que el espíritu más ardiente, deseando servir a Dios de todo corazón, no sabe qué camino tomar. ¿Qué debe hacer en este caso? ¿Vejarse con la desesperación? ¿Retroceder acobardado? ¿Volver temeroso hacia la derecha o abalanzarse con presunción hacia adelante?
No, lo que debe hacer es esperar. Esperar en oración, como quiera que sea. Acudir a Dios y poner el asunto delante de Él, contarle las dificultades, e implorar la ayuda de Su promesa.
Espera con fe. Expresa una confianza firme en El. Cree, que aunque Él te haga esperar hasta media noche, vendrá en el tiempo oportuno. La visión ha de llegar sin tardanza.

Espera calladamente con paciencia... No murmures jamás contra las causas secundarias como hicieron los hijos de Israel contra Moisés. Acepta tu situación tal como se te presenta, y colócala con todo tu corazón y sin obstinación en la mano de tu Dios, diciendo, "Ahora, Señor, hágase no mi voluntad, sino la Tuya." Yo no sé qué hacer, me encuentro completamente oprimido, pero esperaré hasta que dividas los diluvios o hagas retroceder a mis enemigos. Esperaré si me preservas durante mucho tiempo. Mi corazón solamente mira a Ti, y mi espíritu te espera, con la completa convicción que tú has de ser mi gozo, mi salvación, mi refugio y mi torre poderosa."