Despejar

Misael Tamayo Núñez

 

La semana pasada, amable lector, Rubencito Figueroa Smutny fletó mediante su red de Facebook una fotografía en la que, además de él, figura su padre, el ex gobernador Rubén Figueroa Alcocer, y el ex gobernador Ángel Aguirre Rivero.
Rubencito presumió esa foto como una reunión entre ex gobernadores (contando también con la presencia del ex gobernador de Tlaxcala). Los comentarios en su mayoría fueron de denostación. A Aguirre se le recordaron los 43 estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa, y a Figueroa los 17 campesinos asesinados en Aguas Blancas. Rubencito, como siempre es violento en sus respuestas, dijo que con Figueroa hay 17 muertos; con Aguirre 43 desaparecidos y con Astudillo más de 2 mil asesinados.
El Trigrillo quiso meter en un mismo costal las muertes violentas generales, y las muertes derivadas de los excesos y omisiones institucionales. Y quemó a su padre y a Ángel Aguirre, sólo para poder quemar a Héctor Astudillo.
Pero más allá de este debate que ya todos conocemos, es el misterio de las alianzas. Si los Figueroa, que ahora pertenecen al PANAL, van automáticamente aliados con el PRI, y por ende votarán por José Antonio Meade a la presidencia de la República, qué hacía ene se encuentro Ángel Aguirre Rivero, quien forma parte del frente del PAN-PRC y MC, el cual lleva como candidato al chico maravilla, Ricardo Anaya Cortés.
Luego entonces, la pregunta del millón es ¿qué hacen juntos dos ex gobernadores que si bien antes militaban ambos en el PRI, no eran santos de devoción el uno para el otro, mucho menos ahora en que cada quien está en trincheras distintas, con estructuras políticas distintas y, por lo mismo, intereses distintos.
A menos que…
El sospechosismo se impone. ¿Votará Aguirre por Meade Kuribreña? ¿Ese fue el acuerdo que trabó con el gobierno federal, a fin de que lo dejen en paz y le permitan volver a hacer vida política, a pesar de que el lío del Igualazo sigue vivo? ¿Es el voto presidencial el que ahora une a los ex caciques del PRI, al que los hermana la desgracia ajena?
Ahora mal, ¿lo saben los líderes del PRD? ¿Acaso ignoran Los Chuchos y compañía, que Aguirre trae un plan opuesto al que ellos tienen, de conquistar el poder aunque sea de cola del PAN, mientras que él le apuesta al PRI?
Siempre nos hemos preguntado cómo se puede navegar en medio de la incongruencia política. Pues aquí tenemos la respuesta. Hoy en día, las redes sociales sustituyen la tortuosa ruta de los periódicos de antes, que tenían que llegar primero a los estanquillos y a los voceadores, para conocer lo que sucedía. Muchos asuntos, además, quedaban fuera de las páginas de los medios, y no alcanzaban los micrófonos de la radio ni las pantallas de televisión. Si acaso se conocían por “trascendidos”, que a su vez eran comentados por opinadores profesionales, quienes trataban de adivinar qué nos querían decir los miembros de la clase política.
Hoy, sin embargo, son estos los más adictos a las redes, a la instantánea, a la selfie, y están mandando mensajes que pocos de nosotros percibimos, y que a la mayoría no le importa. ¿Aguirre y Figueroa juntos? ¿Y qué con eso? Pareciera algo común que personajes que por muchos años han estados confrontados, en la pugna permanente por el poder, que abiertamente se han sacado sus trapitos al sol, ahora estén comiendo plácidamente en algún buen lugar de la Ciudad de México, pero ¿fraguando qué? ¿Fue una comida, como dicen “de amigos”? Obviamente no. Los políticos no conviven, no amistan, negocian, pactan y acuerdan.

Ahí tienen esos partidos del Frente, semejante afrenta. Su hombre fuerte en Guerrero, los pone en vergüenza. ¿Algo que quizás tengan que decir al respecto?